HERMANDAD. Domingo 12 de noviembre, a las 9:00 h., Peregrinación Oficial 2017 hasta el Santuario de Consolación de Utrera. Abierta inscripción - HERMANDAD. Días 5 y 6 de diciembre VII Candelas de la Aurora. Entradas ya a la venta en Casa-Hermandad.

viernes, 29 de marzo de 2013

La lluvia nos impide realizar nuestra anual estación de penitencia.

Imagen del porche de la Capilla de la
Aurora a las 11:26 h. de esta mañana.
Llevábamos toda la tarde del Jueves Santo y toda la madrugada pendiente de los diferentes partes meteorológicos y páginas web sobre la materia. Las cosas no pintaban nada bien, desde hace varios días pero siempre nos quedaba la última esperanza de que un cambio de última hora en los vientos se llevase la borrasca que nos afecta desde hace más de una semana y que ha provocado una inestabilidad que ningún cofrade desea.

Finalmente, el milagro del tiempo no se produjo y la Junta de Gobierno de nuestra Hermandad del Gran Poder tomaba una decisión tan dura como coherente y lógica, no realizar este año Estación de Penitencia a la Parroquia Mayor de Santa María la Blanca. Decisión completamente acertadísima puesto que, en torno a las 11:25 h. de la mañana, comenzó a llover sobre nuestra localidad. Una lluvia fina y persistente que aún continúa a la publicación de esta información.

Momento en el que comienza a llover sobre
nuestra localidad esta mañana.
Desde aquí, enviar un mensaje de ánimo a todos nuestros Hermanos Costaleros de Maria Stma. de la Soledad; a todos los hermanos nazarenos de nuestra Hermandad del Gran Poder; a los Hermanos Costaleros, capataces y equipo de auxiliares del paso de Ntro. Padre Jesús del Gran Poder, a las Banda Municipal de Música "Fernando Guerrero" y a la Agrupación Musical "Santa María la Blanca", por sus emotivos sones en la puerta de la Capilla tras conocer que no saldríamos este año y, como no podía ser de otra manera, a nuestra Junta de Gobierno por lo acertado de la decisión adoptada que, aunque triste y nunca deseada, si ha sido lo más adecuada para salvaguardar el patrimonio, no sólo material sino, sobre todo, humano, de nuestra corporación religiosa.