Cuando tan sólo quedan 50 días para poder disfrutar, D.m, de otra esplendorosa mañana de Viernes Santo bajo las trabajaderas del paso de palio de nuestra Bendita Madre María de la Soledad, aquí os dejamos un pequeño poema escrito por nuestro capataz auxiliar, Fernando Jesús Romero Triguero, y dedicado a nuestra cuadrilla de Hermanos Costaleros. Dice así:
¡Al cielo!, sí capataz,
llama ¡al cielo!
que pueda tocar la gloria.
para así escribir mi historia
de fe, sudor y costal.
Y danos tu, Soledad,
el aliento necesario para saberte llevar
sobre los pies, con ternura,
y pasear tu hermosura
chicotá tras chicotá.
Autor: Fernando Jesús Romero Triguero.