Hay gente aburrida que ahora se dedica a escribir articulillos porque, como en todo, estamos en época de CRISIS. La peña está tela de aburrida y busca lo fácil y vanal, meterse con el ZP, y echarle el muerto de todo. Ahora resulta que el “zapatero” de turno o el chavalito que vive en la Moncloa tiene la culpa, también, de que las hermandades pasen penurias, de que cada vez tengan menos dinero para seguir aumentando su patrimonio, y no puedan sacar a la calle las mejores galas. Ahora parece que la culpa de la desmesura, lo hortera, lo kitsch (no entiendo por que usan anglicismos aquellos que luego van de puros y conservadores a ultranza de la tradición) y la irreverencia, la va a tener ahora el ZP. Es como si estamos jugando un partidillo de “metergol”, se embarca la pelota y decimos… “LA CULPA ES DE ehhhhhhhhh, ZAPATERO”, mismo. Hay que ver lo que hay que leer.
Dice un tal Ricardo Suarez que nos encontramos en un periodo de vulgarización de lo bello, señalando directamente a las personas que trabajan en las trabajadoras y se pregunta en un articulete titulado “De alguna gente de abajo”, publicado el 23 de febrero en el Diario ABC, ¿de dónde vendrá esa moda que está convirtiendo a algunos costaleros en un icono de gimnasios o tribus urbanas?
Por lo visto, a nuestro articulista no le gustan los costales calados hasta la mitad del tabique nasal que, dice, hacen imposible la visión. Y yo digo ... ¿que hay que ver debajo de unas trabajaderas sino es el palo de enfrente? (me da que no ha visto una trabajadera en su vida).
Habla de los pantalones remangados hasta la rodilla, pero ¿qué problema tiene si con el faldón echado sólo se ven los pies?. Me da que ha visto pocos pasos en la calle.
Critica también los andares del costalero cuando sale del paso, los cuales califica como ”amenazadores” al estilo de los pistoleros del oeste americano, evidentemente un “tío” enfajado y con un costal puesto, no anda igual que un modelito de pasarela. A ver si ahora cuando salgan los costaleros tienen que desfilar como en la pasarela Cibeles o mejor.
Tampoco le gustan las camisetas de tirantas con agujeritos, pues nada que se pongan un forro polar para que cuando salgan no cojan un resfriadito. Y en cuanto al resaltamiento de barrigas a partir de ahora los capataces van a tener que exigir en las igualá modelos que cumplan las medidas 90/60/90, y que sean estrictamente “metrosexuales”.
Y por último se meten con los costales multicolor, y aquí me detengo un poco, y me pongo un poco serio. ¿Quién dictamina que color del costal es el más bonito?, ¿el blanco, el negro, el morado, el verde, el amarillo, el azul, el azul turquesa, el azul celeste, el rojo burdeos, etc?. ¿Quién dictamina que color es el más bonito para una túnica de nazareno?. ¿Quién dictamina que color de chaqueta es el adecuado para un capataz? ¿¿VICTORIO Y LUQUINO, Chanel, Hugo Boss, etc.? Ahora resulta que las hermandades, además de incorporar en sus filas a capataces de renombre también van a tener que contar con grandes diseñadores, << en mi hermandad va de capataz Antonio Santiago, de estilista Vitorio y Luquino, confeccionando las túnicas de los nazarenos Juana Martín y queremos costaleros con la talla tipo Manuel Lombo >>
Por último hace referencia al poder que tienen los costaleros. El único poder que tienen es el de llevar sobre su cerviz a su imagen querida, evidentemente se sienten semidioses, porque para ellos van en EL MEJOR LUGAR DE LA COFRADÍA, no hay otro lugar para un costalero más bello que ir debajo de su cristo o virgen, ése es el GRAN PODER que ellos tienen y del cual carecen aquellos otros personajillos que revolotean en torno a juntas peloteando para conseguir sus objetivos y que, por los motivos que sean, se dedican a criticar la labor de éstas personas, los costaleros, que de una manera u otra siempre estarán para su hermandad, para su cristo o para su Virgen.
Además, siempre que hay que hacer algo extraordinario en la hermandad de turno, a lo primero que siempre se suele acudir es, precisamente, a esa tribu urbana, según este tal Ricardito.
Si las Juntas de Gobierno se dejan poner en jaque es sencillamente porque éstas no valen para estar donde están o, más grave aún, por que se han valido de los costaleros para alcanzar el poder y luego tienes que pagarles de algún modo, que no es otro que otorgándoles libertad total para hacer y deshacer a su antojo.
Si hay Juntas de Gobierno que dejan en manos de un capataz la responsabilidad de sacar un paso a la calle y éste no se mete con la indumentaria de su gente… (aquí no hay discusión ninguna). Si el costalero trabaja bien, que más da un color de costal de otro o quizás el qué vayamos todos uniformados como una selección de fútbol nos va a enseñar a llevar bien el paso o a tener más fuerzas para levantarlo.
Si hay Juntas de Gobierno que ponen normas, pues sencillamente hay que cumplirlas, que para eso son las responsables de dirigir los designios de la hermandad y defender sus intereses. Si es el capataz el que las marca, pues idem de lo mismo. Pero, ¿si no hay normas en cuanto a la indumentaria, qué problema estético hay en un ensayo?. En un ensayo, ¿qué más da que se vaya con una camiseta roja o verde, o con un costal blanco o negro, o con un pantalón arremangado o suelto?. Si el paso va bien y el costalero decoroso que más da los colores y las dobleces del pantalón. ¿Realmente es tan importante como para publicarlo en el ABC y encima ya que estamos darle un repaso al ZP o al político de turno?
Amigo Ricardo, no podemos quedarnos en la primavera del 85. De eso hace 25 años y la vida evoluciona, las hermandades evolucionan, los costaleros, capataces, juntas, la personas EVOLUCIONAN.
Un costalero de abajo.
Publicado el 24 de febrero de 2010.
En respuesta de un costalero al artículo publicado en ABC de Sevilla el 23 de febrero de 2010,
escrito por Ricardo Suárez y titulado "De alguna gente de abajo".
Publicado el 24 de febrero de 2010.
En respuesta de un costalero al artículo publicado en ABC de Sevilla el 23 de febrero de 2010,
escrito por Ricardo Suárez y titulado "De alguna gente de abajo".